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martes, 28 de marzo de 2017

Tortilla de Pochas y ajos tiernos



 Creo que a parte de la tortilla de patatas, en este blog no ha habido ninguna receta de tortillas.

Hoy quiero publicar una de las que me parecen más deliciosas. La tortilla de pochas y ajos tiernos.



La pocha es una variedad de alubia blanca, que se consume antes de su madurez. Su nombre viene del color desvaído o pocho que tiene su vaina en el momento de su recolección. El grano pasa de los tonos verdosos hasta el blanco que tiene en su son final y está considerada como verdura. Se puede decir que Navarra es la cuna de la pocha, aunque también las recolectan en La Rioja y Aragón, en donde las llaman “bachocas”, y en Cataluña donde se llaman "mongets".

Se tiene  noticia de su presencia en  las huertas navarras desde antiguo. Juan Cruz Labeaga en su interesante trabajo “La alimentación de Sangüesa”, fundamentado en el Libro de Administración del Convento de Santo Domingo de los Padres Dominicos de Sangüesa, va dando cuenta detallada, entre otras cosas, de los alimentos por ellos consumidos. Por ello sabemos que, a principios de octubre de 1775, una mujer lleva a los vendimiadores, entre otros alimentos, alubias pochas. Así mismo, en otra fiesta muy importante para la comunidad de Navarra como es la de Nuestra Señora del Rosario, se come como verdura propia del tiempo alubias pochas, que los frailes pagaron en 1783 cuatro reales por ellas.

Como su época de producción no empieza hasta principio de verano, he recurrido a las embotadas. Las hay deliciosas
Empezaremos troceando unos ajos tiernos y los saltearemos levemente en una sartén con un poco de aceite de oliva.
Los retiraremos y los pondremos en un bol junto a las pochas que habremos sacado del bote y habremos pasado por agua templada.
A continuación iremos añadiendo huevos batidos hasta tener una proporción para tortilla. Añadir sal y pimienta.



Ya nada más fácil, iremos cuajando tantas tortillas como comensales. Encima de cada tortilla pondremos una hermosa anchoa del Cantábrico y acompañaremos dicho manjar con unas piparras.



martes, 28 de julio de 2015

Ensalada de pochas a la menta con jamón



En esta época del año los platos fríos son los más apetecibles. Hoy os voy a proponer una fácil ensalada de pochas con jamón y menta.



La pocha es una variedad de alubia blanca, que se consume antes de su madurez. Su nombre viene del color desvaído o pocho que tiene su vaina en el momento de su recolección. El grano pasa de los tonos verdosos hasta el blanco que tiene en su son final y está considerada como verdura. Se puede decir que Navarra es la cuna de la pocha, aunque también las recolectan en La Rioja y Aragón, en donde las llaman “bachocas”, y en Cataluña donde se llaman "mongets".

Se tiene  noticia de su presencia en  las huertas navarras desde antiguo. Juan Cruz Labeaga en su interesante trabajo “La alimentación de Sangüesa”, fundamentado en el Libro de Administración del Convento de Santo Domingo de los Padres Dominicos de Sangüesa, va dando cuenta detallada, entre otras cosas, de los alimentos por ellos consumidos. Por ello sabemos que, a principios de octubre de 1775, una mujer lleva a los vendimiadores, entre otros alimentos, alubias pochas. Así mismo, en otra fiesta muy importante para la comunidad de Navarra como es la de Nuestra Señora del Rosario, se come como verdura propia del tiempo alubias pochas, que los frailes pagaron en 1783 cuatro reales por ellas.



Ahora cuando empieza la época de las pochas yo prefiero cocerlas, pero si os diera pereza, las encontrareis embotadas de muy buena calidad.



Lo más importante es la vinagreta, para ello tomareis unas hojas de menta o de hierbabuena, yo utilizo esta última ya crece en mi jardín. La majareis bien en un mortero con una cucharada de mostaza de Dijon, aceite y el zumo de una lima, sal y pimienta.

Picaremos una lechuga Trocadero y la mezclaremos bien con las pochas, añadiremos la vinagreta y finalmente los trocitos de jamón cortado a tiras.




No puede ser más fácil preparar esta exquisita receta que me pasó mi amigo Salvi Jacomet.

martes, 10 de febrero de 2015

Las Alubias



Las alubias son protagonistas de muchos platos tradicionales. En cada zona de España se utiliza un tipo de alubia, por lo que cada plato adquiere y muestra unas características especiales en función del tipo de alubia empleada.



La mayoría de las judías que se cultivan en España provienen de América. Pertenecen a la familia botánica "phaseolus". Sin embargo, existe una variedad autóctona de la cuenca del Mediterráneo. Se trata de la alubia llamada carilla, que pertenece a la especie botánica "vigna" y no a la "phaseolus".

En este capítulo, no me puedo referir a las más de 300 especies que se cultivan en España, tan sólo lo haré a las que a mi más me gustan más.



Empezaré por las pochas, ya que por lo general se consumen frescas . Son  alubias tiernas, en su fase previa a la desecación, que se cultivan y consumen principalmente en Navarra. Su temporada es muy corta, coincide con el final del verano durante las últimas semanas de septiembre. Las de más fama, son las pochas de Sangüesa. Fuera de temporada hay que recurrir a las envasadas. Una vez cocidas me gusta tomarlas, o bien en tortilla o bien en ensalada. Acompañadas con jamón y menta son una verdadera delicia.



Mención Cum Laude, se merecen los caricos de Cantabria. 

La palabra “carico” es un término montañés procedente, posiblemente  de la palabra carica (alubia de careta). Y hay otra versión sobre el origen de su nombre,  que es: ca-ri-cos, es la "españolización" del término "alubia" en francés, ha-ri-cots,  fruto del paso de los franceses en el siglo XVII. 
Aunque alguna vez las he cocinado, en Solares,  en Casa Enrique hacen de estas legumbres un mano a mano con Dios. Irrepetibles ! He llegado a la humilde conclusión que jamás, mientras exista este ilustre Restaurante las tomaré en otro lado.



Hablar de alubias, es también hablar de la Fabada Asturiana, otra que me niego a cocinar, ya que es en Prendes, en Casa Gerardo donde se come este mantecoso e inolvidable manjar. Ahora desde hace unos años oficia en los fogones el hijo de D. Pedro Morán, Marcos, que le tiene echado el ojo a la cocina fusión y a otras martingalas, pero espero y deseo que la fabada la sigan preparando tal y como siempre se ha hecho en esta casa centenaria.



Otra de mis alubias preferidas son las pintas de Guernika y de Tolosa.La primera es de color entre rojo y granate, con pintas rosáceas, de tamaño mediano y forma ovalada. La de Tolosa, de color morado oscuro, es ovalada y muy mantecosa. Ambas serán cocinadas con sus correspondientes sacramentos, y acompañadas de una deliciosa berza y unas piparras.



Las alubias más grandes o judiones son de grano grande, ancho y plano. En lo general es blanco, sin embargo, el judión también puede ser negro o jaspeado. Hay que destacar su suavidad después de la cocción.

Son muy conocidos los judiones de La Granja,que toman su nombre de su pueblo de origen, La Granja de San Idelfonso (Segovia) y el de la localidad de Barco en Avila. Estos guisados con perdiz se les puede querer tanto como para ponerles un piso.




Y ahora dos exquisiteces de la cuenca mediterranea la monjeta del ganxet. Variedad con tradición en Cataluña, se cultiva en la zona de la Selva, el Vallès y el Maresme. Es color marfil y grano mediano, de textura fina y cremosa. Tiene una producción y consumo limitados. Y el fesol de Santa Pau .Su zona de origen es la Garrotxa en Cataluña. Es pequeña, de color blanco con unas pequeñas motas tostadas y forma redonda. Muy sabrosa, con mucha proteína y poca fibra. Simplemente cocidas son ya una auténtica delicia, también salteadas con panceta y acompañadas de una butifarra fresca o con la incomparable butifarra de perol e incluso, las del ganxet guisadas como las que a continuación explicaré.

La cocción de las alubias, no puede ser más simple. Las dejaremos en remojo la noche antes, al día siguiente las coceremos en agua fría con una cebolla, un pimiento verde, unos granos de ajo y un tomate. También si las queremos como plato más consistente le añadiremos un trozo de tocino, a ser posible, ibérico un chorizo y morcilla que añadiremos 10 minutos antes de finalizar la cocción.



El tiempo de cocción dependerá del tamaño y de la frescura de la alubia. Ir probándolas hasta que estén  en su punto. Es aconsejable "asustarlas" tres veces, es decir pararles el hervor con agua fría. Cuando ya estén tiernas, retirar de la olla el pimiento, la cebolla, los ajos y el tomate. Pelarlos y ponerlos en una batidora con unas cuantas judías y triturarlo. Añadir este triturado a la olla juntamente con la morcilla y dejar cocer 10 minutos más.



Servirlo separando los "sacramentos" y acompañarlo si o si de unas deliciosas piparras.