Mostrando entradas con la etiqueta Sopas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sopas. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de enero de 2017

Bisque d'Ecrevisses



Como es natural, yo prefiero preparar esta crema con cangrejos de río, pero sino se encontraran se puede preparar perfectamente con langostinos y una lata de Chatka.



Pelaremos bien los cangrejos o langostinos y reservaremos su carne para otras preparaciones como por ejemplo los Langostinos Thermidor que también encontrareis en este blog.

Saltearemos bien con aceite las cabezas de los cangrejos y los sacaremos hacia la olla donde posteriormente haremos el fumet.

En esa misma cazuela añadiremos puerro, cebolla y zanahoria. Cuando este bien pochada añadiremos concentrado de tomate y un buen chorrito de brandy y dejaremos que se evapore el alcohol.



Mientras tanto iremos preparando el fumet al que añadiremos a las cabezas de los cangrejos las pieles de la cebolla, del puerro y de la zanahoria y cubriremos de agua fría. Dejaremos que hierva por espacio de media hora, desespumando de vez en cuando y colaremos bien sobre el sofrito de verduras.

Añadiremos unas rebanadas de pan tostado y dejaremos hervir unos 20 minutos y apagaremos el fuego dejando infusionar otros 10 minutos.

A continuación, trituraremos. Mejor en Thermomix, sino con cualquier túrmix será suficiente y pasaremos bien por un colador chino.

Rectificaremos de sal y pimienta y añadiremos un botellín de crema de leche. Coceremos otros 5 minutos más.




En el caso de utilizar cangrejos, saltearemos sus colas en una sartén a fuego intenso y  serviremos dos o tres colas dentro de las tazas. En caso de utilizar Chatka, abrir la lata y poner un poco de esa carne en cada taza.


martes, 12 de julio de 2016

Crema de calabacín con salmón ahumado y eneldo





Yo creo que es más propio de la foto que colgué en facebook que de la receta en si.

Nada más fácil que preparar una crema de calabacín, aún y así, y debido a las peticiones que he tenido me siento obligado a compartirla.

Yo para esta crema utilicé la Thermomix, pero perfectamente se puede hacer en una cacerola y una turmix.

Empecé sofriendo con mantequilla una cebolla blanca mediana cortada groseramente, añadí también una hermosa patata que también sofreí conjuntamente, luego añadí un par de calabacines grandes lavados, troceados y sin pelar.
Al cabo de un rato cubrí de agua y lo dejé cociendo una media hora.



Pasado este rato lo trituré y colé el resultado. Lo volví a incorporar a la Thermomix y añadí una cucharada sopera de Mascarpone. También se pueden utilizar un par de quesitos la Vache qui rit.



Cuando estuvo la crema templada añadí un taquitos de salmón ahumado un poco de eneldo recién picado y una cucharadita de crema de leche.

Un buen resultado para un plato más que sencillo.



P.D. Si se quiere también se puede tomar esta crema fría y sigue estando deliciosa !




miércoles, 15 de julio de 2015

Créme Vichyssoise Glacée



La vichyssoise es una deliciosa crema muy apta para estos días cuando empieza a apretar el calor.



La Vichyssoise es una clásica sopa fría que creó Louis Diat, un cocinero francés afincado en Estados Unidos a principios del XX.
Diat llegó a Nueva York a finales de 1910 para trabajar en el Ritz, que abría en diciembre. Ahora nos sorprende saber que aquellos meses fueron para él una auténtica lucha para conseguir elementos tan básicos para un cocinero francés como los puerros o las chalotas, por no hablar de las trufas. A pesar de estos inconvenientes, el restaurante fue viento en popa, y en 1917, la terraza del Ritz-Carlton era lo más en cuanto a comidas modernas y elegantes, por lo que el chef tenía que exprimir el ingenio para contentar a sus clientes y sorprenderlos diariamente. Como entonces comenzaban a aceptarse las sopas frías y ya no había problema para conseguir puerros –supongo–, él mismo relata cómo la inspiración surgió de una sopa de patata y puerro que desayunó todos los santos días de su infancia, invierno y verano. . Unos recuerdos y sabores que se transformaron en una elegantísima sopa fría que bautizó como Créme Vichyssoise Glacée, utilizando el nombre de la ciudad vecina, más famoso en 1917 por las aguas que por otras cosas. Durante la II Guerra Mundial, la fama se volvió un poco inconveniente y se intentó cambiar el nombre del plato para evitar malentendidos de tipo político, pero ya veis que con poco éxito.



Diat había trabajado como jefe potager para Auguste Escoffier, pero en el recetario de este último no se recoge tal crema. Por lo tanto la autoría de la misma no cabe duda.

O si ?



Otra versión de la historia de esta crema, aunque un poco más rocambolesca se atribuye al cocinero del embajador de España en París, José Félix de Lequerica durante la ocupación nazi de Francia bajo el régimen de Vichy.
Este cocinero nacido en Bermeo era muy aficionado a la porrusalda, pero la consideraba demasiado plebeya para presentarla a los invitados de la embajada española y le dio el toque de una crema de verduras enriquecida con crema de leche.
Cuando Vichy fue ocupado el Sr. Lequerica volvió con su cocinero a España. 

Vayamos ahora a su preparación, o por lo menos como yo la hago.



Utilizaremos sólo la parte blanca de los puerros y patata agria nueva. Yo la proporción que considero más exacta es que haya más puerro que patata 3/5 partes de puerro y 2/5 partes de patata.

Sofreiremos ambas hortalizas en un cazo con mantequilla, añadiendo sal para ayudar a que se pochen bien. Cuando el puerro este caído añadiremos caldo de pollo caliente, o en su defecto podremos utilizar una pastilla de caldo, hasta cubrir y un poco más, y lo dejaremos cocer por unos 30 minutos o hasta que veamos que las patatas estén blandas. Trituraremos con la batidora y los pasaremos por un colador fino. 

Yo acostumbro a no triturar con todo el líquido de cocción y así aseguro el punto de espesor que deseo, poniéndole más o menos líquido.

Una vez fría guardarla en la nevera y antes de servirla batirla de nuevo añadiendo entonces crema de leche y cebollino picado por encima.

Variantes de la Vichyssoise

Crema de berros
Añadiendo berros crudos al final de la cocción antes de triturarla.



Crema de calabacín y puerros
La misma cantidad de puerro, calabacín ( con piel ) y patata.

Y en este mismo blog encontrareis la crema de cigalas y trufa ( palabras mayores ). Esta última mejor servirla caliente.



martes, 16 de junio de 2015

Gazpacho, Salmorejo y Porra Antequerana




Aquí, sin lugar a dudas, voy a complicarme la vida y seré muy criticado.
Pero también un blog tiene ciertos retos y la polémica siempre es bienvenida.

En post anteriores hablaba de lo intransigente que son los cocineros italianos con sus recetas. En España, mucho más abiertos somos a la creatividad, a excepción de dos platos. La paella y el gazpacho.

Podéis también leer en este mismo blog mi post de la paella.

Pero vayamos ahora al tema que hoy nos ocupa.

El Gazpacho

De las tres preparaciones de las que hoy hablaré, el Gazpacho es la sopa más líquida de todas ellas. Por eso, es la única que NO lleva pan.  Más de uno, se que en este punto dejará de leer este post,  pero yo sigo con mi receta.

Para el gazpacho yo utilizo para 1.500 gr. de tomate, un pepino ( desprovisto de su piel y de sus semillas ), un pimiento verde, pero que haya virado a rojo, y un cuarto de cebolla fresca. Es que particularmente no soporto el ajo crudo y lo sustituyo por esa mínima cantidad de cebolla.
Troceo todos los ingredientes y los deposito en un bol con un buen pellizco de sal y un chorrito de aceite y vinagre y lo dejo como mínimo una hora en este bol para que vaya tomando el aliño.
A continuación lo paso por la Thermomix o por el Turmix, dándole bastante "caña". Lo paso por un colador bastante fino y lo vuelvo a poner en la máquina, añadiendo ahora el vinagre de Jerez y la sal pertinente. Con la máquina en marcha voy añadiendo en hilo aceite de oliva hasta conseguir una emulsión consistente. Lo guardaré en la nevera y no lo consumiré antes de 12 horas.
Me gusta servirlo en copa de cóctel helada como aperitivo o en bol acompañado de cuscurros de pan frito y porque no con unas finas tiras de bacalao ahumado si es para un primer plato.



El Salmorejo

A diferencia del gazpacho, este si lleva pan. Pero sólo lleva tomate, pan y ajo ( en mi caso, igualmente lo sustituyo por ese poco de cebolla ) Su preparación también es diferente a la del gazpacho. En primer lugar, usaremos un pan del día anterior desprovisto de su corteza y haremos unos trozos con él e introduciremos en un bol.
Por otro lado trituraremos el tomate y el ajo ( yo, cebolla) por el Turmix o Thermomix, y lo colaremos encima del pan dejando que este se empape bien por también el espacio de 1 hora.
Procederemos ahora igual que con el gazpacho introduciéndolo de nuevo en la máquina, su sal, su vinagre e igualmente lo emulsionaremos con buen y abundante aceite de oliva.
Lo serviremos en un bol o escudilla acompañado de trocitos de buen jamón ibérico y picadillo de huevo duro.



Y para finalizar, la Porra Antequerana.

Son los mismos ingredientes que el gazpacho pero añadiendo pan remojado con agua.
Estos ingredientes se pondrán todos juntos en la batidora juntamente con el vinagre, la sal y el aceite.
Una vez todo triturado se pasará por un colador y se guardará en frío hasta la hora de servir, y se puede acompañar con trocitos de tomate, de cebolla, de pepino, de pimiento rojo y verde y cuscurritos de pan frito.

Vamos, que a alguien le recordará e incluso la  llamará gazpacho.


Y ahora una importante aportación de mi gran amigo Chiqui Abril, sabio gastrónomo y mejor vividor. Hombre culto donde los haya y compañero de fatigas por el mundo del arte.


  • Como siempre digo y tu bien sabes, gazpachos, “no hay dos iguales”.
    Bien por tu receta, la mía es más de andar por casa y de hacer el gazpacho “sobre la marcha”, en consecuencia, no tiene ese delicioso punto sofisticado que con sabiduría y primor das a tus platillos.
    Solo una cosa que estoy seguro que la haces, pero se te ha olvidado mencionar; a los tomates, yo les quito el culo con una puntilla y el colador, al menos el mío es un “chino”.
    Yo, que soy más del campo que los tractores, te voy a hablar ahora de lo que con seguridad es el origen del gazpacho que nos ocupa.
    El “caldo de gazpacho”:
    Este, lo elaboraba la casera y lo tomaban en el verano, después de “la olla” y a modo de postre para desengrasar, gañanes y segadores.
    La olla, era un delicioso y sencillo pero contundente “cocido de garbanzos” con patatas y tocino.
    Esta comida, (“la merienda”, solo en verano) se hacía hacia las tres de la tarde; “el almuerzo”, que consistía en migas o “papas fritas” se tomaba hacia las 9 de la mañana. Este era el menú diario, no variaba nunca.
    Preparación para 12 personas:
    3 tomates grandes y maduros.
    Unas rebanadas de pan de hogaza, 4 litros de agua fresca, aceite vinagre y sal.
    En un lebrillo se trocean 2 tomates pelados y se majan con la mano del mortero de madera, añadiéndole el aceite, la sal y el vinagre; cuando esto está bien majado y más o menos ligado, se incorpora troceado en pequeños cuadraditos el tomate restante sin pelar y las rebanadas de pan, se le añade el agua fresca y a correr.
    La misma receta, más humilde aún, sin tomate ni pan, se hacía para acompañar las migas del almuerzo
    Otro día hablaremos de otras formas de gazpacho como la pipirrana o el trampó y como no del “Gazpacho manchego” para mi, uno de los platos más sofisticado, delicioso, completo, contundente, de larga y laboriosa y difícil preparación que he tenido la suerte de tomar.

martes, 24 de febrero de 2015

Una sopa de pescado




Así es como voy a llamar a este nuevo post de mi blog. Y así lo voy a llamar porque sopas de pescado hay a cientos y no es una receta única como podrían ser otros platos.
Las sopas de pescado se describen por toda la geografía gastronómica. Desde las más especiadas como las orientales, la famosa Bullabesa de Marsella, los cremosos chowder de Nueva Inglaterra y no deja de ser una sopa de pescado la caldereta de Menorca.
Era un plato presente en todos los restaurantes, tanto en los restaurantes de lujo como en los restaurantes de menú. En los primeros, se utilizaba pescados y mariscos de gran calidad, y en los de menú, las sobras del pescado que habían fileteado y restos de pescado que quedaban en sus cámaras. No menosprecio a esta forma de preparar la sopa, es más, era una manera inteligente de vender un producto que ya se había vendido en otros platos. La mano del cocinero, no tan sólo rentabilizaba las cabezas y las espinas del pescado sino que además podía hacer un plato muy digno.

Como he dicho antes existen muchas fórmulas, y hoy os daré una de ella, la que hice el otro día en casa para cenar.


Compré en la pescadería una escórpora ( un cabracho, rotja, rascasa... o queráis llamarlo ), y pedí que hicieran de ella un par de filetes. Compré también otros pescados pequeños y unas cuantas galeras.

La sopa de pescado, tiene dos pasos básicos, por un lado la preparación de un caldo ( fumet), y un buen sofrito.

Preparación del caldo



En una cazuela sofreiremos bien las galeras y las espinas de la escorpora con un diente de ajo y unos trozos de cebolla, cuando hayan tomado color añadiremos una pizca de pimentón y un tomate rallado dándole un salteado rápido. Añadiremos los pescados pequeños lavados y eviscerados y la cabeza de la escórpora  desprovista de los ojos ( los ojos amargan ). Cubriremos con agua fría y añadiremos una ramita de perejil. A partir de que hierva lo tendremos unos 20 o 30 minutos a fuego suave. Colaremos y reservaremos.

Un sofrito



El que yo hice el otro día era de cebolla, ajo y bulbo de hinojo, todo picado bastante fino.También se lo puede añadir, puerro, pimiento verde o rojo e incluso zanahoria. Lo importante es hacer bien este sofrito de verduras, sin prisas, que se pochen bien.
Cuando las verduras hayan tomado su color añadiremos una cucharada pequeña de pimentón una cucharada generosa de pimiento choricero y una par de cucharadas de salsa de tomate. Añadiremos unas tostadas de pan y cubriremos con el caldo de pescado que habíamos hecho, y lo dejaremos hervir unos 30 minutos.


A continuación trituraremos y pasaremos por un colador fino.
La sopa ya estará hecha.

De como la acabé el otro día.


En una sartén salteé  a fuego vivo los lomos del pescado, primero por el lado de la piel y luego por el otro lado. 



Puse estos lomos en un plato y vertí encima de ellos la sopa de pescado y un chorrito de crema de leche.



También, si se quiere, se pueden poner dentro de la sopa sin pasarlos por la sartén y dejándolos cocer unos instantes. También se pueden añadir unas colitas de gambas peladas y unas almejas ...  lo que se quiera.




miércoles, 7 de enero de 2015

Consomé de bogavante y trufas en costra de hojaldre

Fue una bonita forma para acabar el año. En si, el plato no requiere de una especial pericia culinaria pero el resultado es hermoso y sorprendente.



Está inspirado en una receta de Paul Bocuse, que sirvió al entonces presidente francés Valery Giscard D'Estaing en el palacio del Elisio cuando le concedió la cruz de La Legión de Honor en 1975. La sopa era trufas y ha pasado a los anales de la historia gastronómica como "Soupe au truffes VGE".
40 años ya lleva a sus espaldas y se sigue sirviendo en su restaurante de Lyon. Fue lo que entonces se llamó nouvelle cuisine, a mí ya me parece un clásico que nada tiene que ver con la física cuántica recreativa de hoy en día. Entonces la llamada nouvelle cuisine eran productos serios y reconocibles lo que trabajados de un modo algo singular. Nunca se habló entonces de la absurda cocina molecular.



Para hacer esta deliciosa sopa necesitaremos hacer un fumet concentrado con las carcasas de los bogavantes. Para ello sofreiremos bien estas, reservando las pinzas y las colas que usaremos posteriormente. Cuando hayan cogido color añadiremos una bresa de cebolla, zanahoria, pimiento rojo, bulbo de hinojo y tomate. Cuando el sofrito haya ya soltado casi toda su agua añadiremos una cucharada de concentrado de tomate y una generosa copa de Cognac o Brandy. 



Dejaremos que evapore el alcohol y añadiremos agua fría, una rama de perejil, una cayena y un ramillete de estragón y dejaremos hervir durante media hora a fuego moderado desespumando de vez en cuando. Transcurrida esa media hora introduciremos las pinzas y colas del bogavante que teníamos reservadas y las coceremos unos 5 minutos, las retiraremos y las pondremos a enfriar en agua con hielo.

Posteriormente colaremos el caldo y pasaremos por una estameña fina y dejaremos enfriar.



Antes de acabar el plato dispondremos en marmitas individuales unos trozos del bogavante que habíamos cocido y una generosa brunoisse de trufa melanosporum y añadiremos el caldo de bogavante.



Cubriremos cada marmita con una capa de hojaldre, la pintaremos de huevo, las introduciremos al horno precalentado a 180 grados durante 15 o 20 minutos, y a esperar a que se produzca el milagro.


La trufa dará ese delicado aroma a este consomé, para ello es básico usar trufa fresca.


 A mi me la suministra mi amigo Miguel Cabré desde su tienda de la Vía Augusta 14, Truff&Co, muy cerca de mi galería. Tienda especializada en trufas, y para los amantes de dicho producto es una auténtica delicia.




martes, 13 de mayo de 2014

Mi sopa Borsch






La sopa borsch, es un plato clásico de la cocina rusa. Su ingrediente principal es la remolacha.
Existen básicamente dos modos de prepararla, la manera imperial que era plato casi obligado en las mesas de los zares de Rusia y al modo Ucraniano, que era un plato de la cocina popular y mucho más contundente.
La diferencia básica entre ambos es que al modo imperial, sólo se cocinaba con verduras y al modo ucraniano se añadía carne y se servía como plato único.

La receta que yo os presento está más cercana a la receta imperial.

Se puede servir, bien fría o bien caliente.

En una cazuela sofrío cebolla cortada fina,  un poco de patata, puerro y zanahoria. Añadiremos caldo de ave y dejaremos cocer por espacio de 30 a 40 minutos. En cazuela aparte coceremos tres o cuatro remolachas en agua hirviendo. También se pueden ya comprar envasadas al vacío y cocidas. Una vez cocida la remolacha la incorporaremos a las otras verduras y dejaremos cocer todo junto otros diez minutos. Pasaremos todo por la batidora y colaremos.
Añadiremos entonces un chorro de limón y serviremos en tazas individuales. Encima de esta crema añadiremos crema agria y ralladura de limón.

Era el primer plato en la mesa de los zares y generalmente se servia frío acompañado de vodka . Ya, a continuación se servía el caviar acompañado de blinis y también con crema agria. Y después se continuaba el almuerzo o la cena hasta con veinte platos más, donde nunca faltaba el esturión, platos de caza y diversos tipos de carne.



En la cocina popular, generalmente se servía caliente y se añadía carne, generalmente de res picada, también se acostumbraba poner carne de conejo o de gallina y las verduras no se trituraban, se picaban finas y siempre había una gran cantidad de patatas en este caldo. El ingrediente que no puede  faltar en ambas receta es la crema agria.



También no sería nada desdeñable acompañar esta sopa con el Champagne de Louis Roederer, Cristal, ya que es una bebida con una gran Historia, desde su creación en el año 1876, al convertirse en proveedor oficial del Zar Alejandro II de Rusia, le ordenó que las botellas fueran transparentes, ante el temor de ser asesinado por si en el interior de la botella hubiera algún tipo de veneno o artefacto explosivo.




martes, 7 de enero de 2014

Crema de Cigalas y Trufa


El aspecto de esta crema es su tono blanquecino a diferencia de otras cremas de marisco que suelen ser rojizas, esto hace de ella uno de sus atractivos




ingredientes para 6 personas
1 Kg. de cigalas muy frecas, no importa el tamaño
2 Puerros (sólo la parte blanca )
1 Cebolla
2 Patatas medianas
1 trufa ( tuber melanosporum)
250 cc de crema de leche
sal y pimienta blanca

Se pelarán todas las cigalas, guardando sus caparazones. Con éstos se hará un caldo partiendo de agua fría. Dejar cocer a fuego moderado media hora e ir espumando cuando sea necesario.
En un cazo aparte se sofreirán todas las verduras en mantequilla, sin dejar que tomen color. Cuando estén bien caidas añadir el caldo colado de la cocción de las cigalas y hervir todo durante una media hora. Apagar el fuego y añadir los cuerpos de las cigalas y dejar infusionar unos 10 minutos.
A continuación triturar el conjunto, a ser posible por la Thermomix, hasta que quede muy fino. Colar y añadir la crema de leche, dejar cocer otros cinco minutos y rectificar con sal y pimienta blanca.
Antes de servir rallar una trufa por encima de la crema

martes, 3 de diciembre de 2013

Soupe a l'oignon




SOUPE A L'OIGNON

Este es un plato tradicional de la cocina francesa. En los inviernos parisinos es muy habitual tomarla a la salida de los cines y teatros en una brasserie o en algún bistrot. También es costumbre acompañarla con un plateau de cocquillages, o simplemente de unas ostras. 

Preparación

Se cortaran en juliana fina una buena cantidad de cebolla y se dejara pochar con mantequilla hasta que tome un bonito color dorado. Yo, le añado una cucharadita de mostaza de Dijon un poco de harina y una copita de vino blanco. A continuación una buena cantidad de parmesano rallado y caldo de ave y dejar cocer por espacio de media hora.
Pondremos en  marmitas individuales o tazas resistentes al horno  la sopa, cubriremos con unas tostadas de pan y añadiremos una cantidad generosa de queso Comte y gratinaremos en la salamandra.

Bon appetit !!!