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martes, 12 de julio de 2016

Arroz Thai con verduras y marisco


También habéis sido muchos los que me habéis pedido que publique esta receta.

A mandar que para eso estamos !!!

Para empezar coceremos un arroz Thai o Basmati siguiendo las instrucciones del fabricante y reservaremos.



En una sartén saltearemos primero unos zanahorias cortadas en juliana y añadiremos luego un poco de calabacín cortado también en juliana y con su piel, unos pimientos rojos y unos brotes de soja. Añadiremos luego unos calamares cortados y finalmente unas gambas peladas. Daremos un salteado muy rápido y retiraremos.



En esa misma sartén añadiremos unas semillas de cardamomo y un anís estrellado, incorporaremos el arroz que teníamos ya cocido y saltearemos. Rectificaremos de sal y pimienta, retiraremos y lo colocaremos sobre la bandeja de servir.

Pondremos encima el salteado de verduras y marisco y añadiremos un chorrito de salsa de soja.




Crema de calabacín con salmón ahumado y eneldo





Yo creo que es más propio de la foto que colgué en facebook que de la receta en si.

Nada más fácil que preparar una crema de calabacín, aún y así, y debido a las peticiones que he tenido me siento obligado a compartirla.

Yo para esta crema utilicé la Thermomix, pero perfectamente se puede hacer en una cacerola y una turmix.

Empecé sofriendo con mantequilla una cebolla blanca mediana cortada groseramente, añadí también una hermosa patata que también sofreí conjuntamente, luego añadí un par de calabacines grandes lavados, troceados y sin pelar.
Al cabo de un rato cubrí de agua y lo dejé cociendo una media hora.



Pasado este rato lo trituré y colé el resultado. Lo volví a incorporar a la Thermomix y añadí una cucharada sopera de Mascarpone. También se pueden utilizar un par de quesitos la Vache qui rit.



Cuando estuvo la crema templada añadí un taquitos de salmón ahumado un poco de eneldo recién picado y una cucharadita de crema de leche.

Un buen resultado para un plato más que sencillo.



P.D. Si se quiere también se puede tomar esta crema fría y sigue estando deliciosa !




viernes, 14 de noviembre de 2014

Escalopa a la Milanesa

Quizá sea este uno de los platos más socorridos de la cocina casera. Sin embargo, hacer de ella algo memorable, tampoco es tan fácil.

Empezaremos por la selección de la carne. Para mí, la mejor es la contra de ternera blanca de Ávila. Cortada relativamente fina, y luego espalmada apropiadamente, para aumentar su tamaño y hacerla algo más fina.
Si no podemos dar con este corte mi siguiente sugerencia, y más fácil de encontrar sería el culatín de ternera, aunque nos quedarán más pequeños los filetes.



Originalmente fue en la Lombardía italiana donde desde tiempos inmemorables se preparaba este suculento plato. De ahí su nombre original "cotoletta a la milanesa" que siempre se preparaba con una costilla de ternera bien espalmada manteniendo su hueso.

Si bien la costumbre de rebozar la comida podría tener orígenes muy remotos, se dice que el método pudo haberse popularizado en el barroco, cuando surgió la costumbre entre la gente acaudalada de decorarlo todo con oro, a tal nivel que incluso llegaron a utilizarlo para adornar la comida. Dado lo poco práctico de esta costumbre los chefs de la época buscaron una manera de simular el brillo del oro, lográndolo finalmente con una mezcla de huevo y pan rallado. Austria, que en ese entonces era una de las grandes potencias, se atribuía la creación de este platillo, que en su país es conocido como Wiener Schnitzel.



Pero en 1848, el mariscal austriaco Radetzky fue enviado a Italia con la misión de detener la revolución italiana, que pretendía sacudirse del yugo austriaco. Habiendo vencido, Radetzky fue nombrado gobernador del reino austríaco de Lombardía-Venecia. Allí encontró la receta original de un platillo llamado Cotoletta alla milanesa, similar al Wiener Schnitzel pero mucho más antiguo, detallando en una carta al ayudante de campo del emperador Francisco José, conde de Attems los detalles de su preparación:

“Tómense costillas de vacuno finamente cortadas y sin quitarles el hueso, retirándoles toda la grasa. Se las colocará a continuación sobre una tabla de madera dura y se las golpeará con el mazo para quebrar las fibras de la carne. Este procedimiento debe efectuarse con delicadeza y diligencia pero sin apuro. Una vez ablandadas, se las pasará por huevo batido y más tarde por pan rallado. Algunas veces los milaneses repiten este procedimiento en dos oportunidades. El rebozado debe ser uniforme, suave y completo. Las cotolette deben dejarse entonces reposar durante un lapso regular.

Hecho esto, se derrite un trocito de manteca en aceite de oliva caliente, y de esta forma se freirán las cotolette, que deberán quedar de un atractivo color dorado.

La extremidad de hueso de la costilla debe cubrirse con un papel decorado o dorado, para animar a los comensales a tomarlas con la mano y llevarlas a la boca de esta suerte.

Las costillas así fritas se acompañan con risotto alla milanesa, aunque también se suelen guarnecer con papas fritas, puré de papas o diversas ensaladas”.



Aunque esta receta es bastante exacta, yo sugiero hacer unas pequeñas modificaciones.
Para empezar, y partiendo de filetes en vez de costillas, espalmaremos bien estos y sacaremos la grasa de su alrededor. Hay que hacerlos finos, pero tampoco demasiado ya que si son demasiado finos sólo comeríamos “rebozado” y la carne quedaría muy hecha.
Ahora, es importante secar bien la carne en papel absorbente. Una vez hecho esto, la pasaremos por harina, luego por huevo y finalmente por pan rallado.
Ahora es importante que reposen en el frigorífico al menos una hora.


Freiremos en abundante aceite de oliva suave o en aceite de girasol. Sacaremos las escalopas y las depositaremos sobre papel absorbente.

Guarniciones :

Al ser un producto frito considero desapropiado un acompañamiento de fritos como las patatas fritas. Un puré de patatas tradicional o una ensalada de rúcula, tomates cherrys coronada con un poco de Parmesano pueden ser buenas guarniciones.

Variante “un minuto más en la cocina”

Una forma, nueva e interesante, sería el filete a la Parisssienne.
En una sartén aparte fundiremos una buena cantidad de mantequilla, cuando esta esté muy caliente, es decir, cuando deje de burbujear añadiremos una copa de Dry Sack para emulsionar la salsa. A continuación sumergiremos durante unos segundos las escalopas ya fritas y serviremos a continuación.


Colar la salsa restante y servirla en salsera aparte

Un resultado realmente sorprendente. Probarlo ! Hacerme caso.


jueves, 30 de octubre de 2014

Rape a la Nyoca

Me propuse crear esta sección de un minuto más en la cocina para dar a los platos una pequeña vuelta y transformarlos en nuevos sabores.

Hoy voy a explicar este rape a la Nyoca, aunque sea un plato clásico de la cocina mediterránea, tan sólo se requiere de ese minuto más en la cocina.

Nyoca, es un término catalán que hace referencia a frutos secos, avellanas, almendras, piñones y pasas que se acostumbraban regalar en los bautizos de los recién nacidos como augurio de prosperidad.



Era un plato que servía en la Barcelona de los años 80’ en buena parte de los restaurantes de lujo de por aquel entonces. Hoy ya todos ellos desaparecidos, me refiero a Finisterre, a Reno, al Quo Vadis. Se solía hacer bien con rape o bien con lenguado, la preparación es idéntica con ambos pescados. Pero generalmente se hacía con lenguado y se presentaba en esas bandejas de plata, donde posteriormente el maître, después de presentarlo, sabiamente y con elegancia limpiaba y te emplataba el pescado.

Bueno, tras esta breve y nostálgica explicación vamos a ver como disponemos de ese minuto más en la cocina.

Muchas veces habremos frito un lenguado o unos trozos de rape que nos servirán para nuestro almuerzo o para nuestra cena. Aunque si el pescado en si ya es bueno parecería innecesario complicarse más la vida, pero a veces, si tenemos invitados o nos gusta agasajarnos a nosotros mismos vamos a convertirlo en algo más suntuoso. Eso si, también más calórico !



En una sartén fundiremos una buena cantidad de mantequilla. Seamos generosos, ya que se ha de convertir luego en la salsa. Añadiremos unas gotas de aceite de oliva para evitar que se ennegrezca la mantequilla* y freiremos unas avellanas, una almendras y unos piñones. A continuación añadiremos las pasas y por último unos tomates cherrys, enteros, o partidos por la mitad, como más os guste. Yo prefiero ponerlos enteros ya que al comerlos te explotarán sutilmente en la boca.

Introduciremos el pescado frito unos segundos para que absorba parte de la salsa y ya lo podremos emplatar.



Un minuto más en la cocina y otro éxito asegurado !


*se puede clarificar la mantequilla para que esta no se queme ( yo suelo clarificar la mantequilla)

martes, 14 de octubre de 2014

Langostinos picantes con cebolleta y radicchio



No suele ser habitual en mi blog, divulgar platos de este tipo. Los que me vais siguiendo sabéis que estoy más cerca de la cocina tradicional que de estos nuevos menesteres.



Fue una receta totalmente improvisada. El pasado viernes, día que acostumbro ir al mercado a buscar pescado para llevármelo a Puigcerdá, vi con asombro que unos fresquísimos langostinos, iban a 20€ el kilo. Me lancé a por ellos. Acostumbro a llegar a mi destino de fin de semana sobre las 9 de la noche, y no me da tiempo de pasarme un buen rato en la cocina, por lo cual acostumbro los viernes a hacer una cena rápida. Ya que antes tengo que tomarme mi riguroso Dry Martini.

Mientras seguía en el mercado, iba pensando como los prepararía, a la plancha o simplemente cocidos ya hubieran sido un manjar. Sin embargo, ese duendecito de cocinero que llevo dentro me obligó a pensar un poquito más. En el puesto de frutas y hortalizas, vi unas deliciosas cebollas de verdeo y unas achicorias rojas  o radicchios. Ahí se me empezó a iluminar la mollera, y me hice también con ellas.



Explicaré, para quien no conozca las cebolletas de verdeo, que son unos brotes muy jóvenes de cebolleta tierna, que pueden recordar a los ajos tiernos pero son de mayor calibre.



Tras el ritual del Dry Martini, entre en la cocina, y empecé a preparar esos langostinos. Lo que si tenía claro era que deberían ser picantitos.

Empecé salteando en la sartén unos ajos, juntamente con las cebolletas y un par de cayenas, igual, le puse tres.




Enharine con harina, y abundante sal y pimienta los langostinos que añadí al salteado anterior, lo flambee con brandy y añadí un poco de caldo de marisco concentrado ( siempre hay que tener en la cocina algunos productos que nos sacarán de apuros y nos darán ciertas alegrías ). A continuación añadí el radicchio cortado en juliana que se hace rapidísimo. Un minuto en la sartén, y a la mesa.



Os puedo prometer que estaban deliciosos y el éxito sorprendió  a la propia empresa.

Mientras los íbamos degustando e irremediablemente nos manchábamos las manos nos recordó un agradable y picante sabor oriental.

Seguro algún día los repetiré!


martes, 7 de octubre de 2014

Un minuto más en la cocina (La Pizza Perfecta)

La Pizza perfecta

En el capítulo de hoy, no voy a explicar como hacer la mejor pizza, hoy y dentro de esta sección "un minuto más en la cocina" voy a dar unas ideas para comer una suculenta pizza de supermercado.

Quién no ha paseado por la sección del supermercado para comprar una pizza, y meterla en el horno ? Se encontraran de infinidad de sabores, desde las más simples hasta las más complicadas.



Mi primer consejo sería que os abstuvierais de entrar en un supermercado y acudierais a alguno de tantos establecimientos italianos que hay en casa todas las poblaciones, y comprarais la más simple de todas ellas. La Margarita. Tomate y mozzarella. Si no existiera un establecimiento italiano, hacer lo mismo en los lineales de pizzas de los supermercados. Comprar la Margarita, que os de más confianza.



Ahora empezará este proceso de transformación de una rutilante pizza en algo realmente gustoso. Empezar comprando el queso que más os guste, Gruyere, Appenzeller, Comté o incluso Gorgonzolla o cualquier otro queso. También se puede optar a poner más de uno. Algo que también deberéis comprar es algún embutido tipo Coppa de Parma, Speck, Mortadela, o incluso salchichón, lomo o jamón ibérico.
Unos dátiles y unas nueces picadas le van muy bien a esta innovadora Pizza.

Es la hora de sacar la pizza del envoltorio y añadir todos los elementos que queráis a excepción de los embutidos. Las nueces y los dátiles irán en primer lugar y encima de estos el queso.

Es hora de meterla en el horno siguiendo las instrucciones del fabricante.

Mientras tanto aliñar, por ejemplo, un poco de rúcula en una vinagreta de miel y mostaza, o cualquier tipo de ensalada con el aderezo que más os guste.

Cuando saquemos la pizza del horno añadir entonces los embutidos que habíais seleccionado, el calor de la pizza los calentará de un modo perfecto, sin haber sido ellos destruidos por todo el tiempo de cocción en el horno.

Acabar poniendo esos brotes de ensalada encima de la pizza y ponerle unas lascas de queso Parmesano.




Qué duda cabe que hacerla en casa desde un principio, amasando y dejando reposar la masa. Haciendo una perfecta salsa de tomate, sabiamente aliñada con sus hierbas aromáticas y su perfecta textura, saldrá siempre mejor. Pero, entre esto y comprarla ya preparada con todos sus ingredientes y sin más, meterla al horno, hay una gran diferencia. Y, sólo estando un minuto más en la cocina !

miércoles, 1 de octubre de 2014

Un minuto más en la cocina. 1

Muchos de mis lectores dicen que mis recetas pueden llegar a ser complicadas. No les quito la razón. Por este motivo se me ha ocurrido crear un nuevo espacio que sea todo lo contrario.
En “un minuto más en la cocina”, mi idea es transformar los platos de diario en algo más suculento y apetecible con unas brevísimas aportaciones.
A veces, me invitan a comer o cenar a alguna casa y conociendo mis dotes culinarias siempre hay quien me dice “sabiendo como cocinas estoy preocupado(a) por lo que te voy a dar “. No es cierto, ya que mi educación me prohibiría hacer un comentario negativo a alguien que ha tenido la gentileza de invitarme a su mesa.

“¿Por qué no me ayudas?”
A lo que siempre accedo y lo hago encantado. Si he de decir verdad, muchas veces lo hago por mi propio interés.

Por eso, en esta nueva “etiqueta” en mi blog quiero aportar unos pequeños trucos para los no demasiado expertos, sin complicarles la vida.

Hoy empezaré con una simple pechuga de pollo a la plancha.


¿Quien no ha cocinado una pechuga de pollo a la plancha?, puede ser de lo más aburrido y poco apetecible, seca y sin ninguna gracia.

Ahí van mis primeros consejos.
Lo primero que hay que hacer, es pedirle al carnicero que nos la abra en filetes como para empanar. Incluso, me parece que en los lineales de los supermercados ya existe este corte.
Cuando lleguemos a casa o  la vayamos a cocinar la pondremos en una bandeja con un adobo de aceite, limón, un poco de curry, unas hierbas aromáticas (el estragón es la que mejor le va) sal y pimienta.


Al ser finas, con muy poco rato en la plancha o sartén estarán ya cocinadas.
Cualquier acompañamiento servirá, desde unas patatas fritas hasta unas verduras salteadas.

E incluso, vamos a preparar una salsa de lo más fácil. En igual proporción mostaza y miel que removeremos con un tenedor para homogeneizarla.




Hemos estado el mismo tiempo en la cocina, quizá un minuto más, pero el resultado salta a la vista !